1. La BSO de Málaga 2:30
Mairena, el Mozart del cante jondo

Mairena, el Mozart del cante jondo

La Bienal se despide con un estreno que envuelve el flamenco de música sinfónica. Jesús Méndez y José Valencia pondrán voz el sábado a los cantes del maestro acompañados de la Orquesta Sinfónica de Málaga y del baile de Farruquito


Decía Antonio Mairena en una entrevista allá por los años 70 que el cante gitano es «tan clásico como Wagner, Beethoven o Mozart». De su garganta salía flamenco y del jondo, pero en sus giras por el mundo aprovechaba los descansos para escuchar a los grandes compositores en directo. Era un melómano. Defendía que el cante andaluz había que conservarlo como se hacía con esas imponentes partituras y comparaba el duende con el trabajo de una buena orquesta. Más de 30 años después de su muerte, sus pasión y su afición se unen en Málaga.

La Bienal de Arte Flamenco de Málaga, que organiza la Diputación, clausura este sábado su quinta edición fusionando el legado del cantaor sevillano con los instrumentos de la Orquesta Sinfónica de Málaga en ‘Mairena Clásico’, un espectáculo de producción propia que sube a un mismo escenario a Jesús Méndez, José Valencia y Farruquito rodeados de medio centenar de músicos. Ahora sí, Mairena es el Wagner, el Beethoven o el Mozart del cante.

El espectáculo, el 9 de septiembre en el Teatro Cervantes (21.00 horas), recoge el testigo del disco ‘Mairena Sinfónico’ publicado hace tres años con la venia de su sobrino y heredero Antonio Cruz y la música del compositor Jesús Bola. Esas melodías se llevan por primera vez al directo, arregladas y revisionadas, con dos de sus alumnos más aventajados, dos «maireneros a ultranza»: José Valencia (nacido en Barcelona, 1975, pero criado en Lebrija, de donde era su familia) y Jesús Méndez (Jerez, 1984).

Para su sorpresa, y la de muchos otros, dos mundos aparentemente tan distantes como la música sinfónica y el flamenco se entienden bien. «Resulta muy bonito porque se han respetado las bases del flamenco. Se hace con conocimiento y desde el respeto al cante», remarca Jesús Méndez, quizás para anticiparse a posibles voces críticas que lo consideren como una traición a la pureza del estilo de Mairena. «Cuando las cosas están hechas con gusto y calidad no hay ningún problema. Al flamenco se le añaden instrumentos ajenos desde hace años, esos tabúes ya se rompieron hace tiempo», añade en este sentido José Valencia. Opina igual Farruquito, para quien este espectáculo «adorna y enriquece musicalmente la tradición del cante de Mairena con elegancia y respeto».

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